Aullamos, aullamos, aullamos, auuuuuuuuuuuu



miércoles, 7 de marzo de 2012

Nosotros los animales

Nosotros los tontos hemos pensado en dominar el mundo tras una mala lectura de la existencia humana. Nos aferramos a nuestro discurso. Me importa un cojón si es nuevo, no lo es, es bonito, es jodidamente provocador de pequeños suicidios momentáneos del alma. Nosotras las gafotas proclamamos a los cuatro vientos que nos gustan los guapos por su intelecto y sus narices. Ella promiscua del copón no se deja imaginar tras salir de las cuatro paredes de la habitación del revoloteo carnal. Ellos bellos se alían con las aceras que no renuncian a una calle estrecha dónde viven los de ojos felicianos bajo el efecto de la espuma. Nosotras las hermanas conversamos con Dios bajo una forma abstracta de unos cuerpos sin peso al que aferrarse para andar. Nosotros los mortales gastamos la vida en tres caladas. Tu cuerpo de hombre con curvas de adolescente trata de aferrarse al mío, sabes que lo tienes pero no lo posees. En este juego de calor corporal el miedo de nuestras almas terribles nos vuelve a llamar perdidos y humanos. Lights will gide you home y la luna está muy llena.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El don de la estabilidad

Me he tintado el pelo de azul verdoso como Kate Winslet en Olvídate de mí. Mis labios te pertenecen. Pero yo se los ofrezco a otros. No lloré cuando marchaste, no lloro por las noches por tu ausencia y no lloraré cuando vuelvas. No escapo de tus brazos porque en ellos encontré un día la intemporalidad. Me diste un siempre al que me aferré como una incauta desconcertada ante tal novedad ofrecida entre una mugre impura de unos antepasados inestables. Y dije sí, y te esperé cada día como una gatita sumisa. Pero el sumiso eres tú y tú estás de acuerdo con eso. Espero que comprendas mi perdición. Me escondía en el eterno descanso pero ahora mi cansancio se ha agotado. La sed de vida me alejará cada vez más y más de ti. Y te darás cuenta poco a poco. Por ahora te visitaré. Espero que no descubras todavía mis visitas al más allá, asteroides en los que ya planté algún baobab. Me has acogido en tu castillo, has curado mis arañazos y has hecho que mis silencios no sean un problema, sino una complicidad opaca. Te mereces amor eterno, tuyo es, mío no.

Fausto, Noche de Walpurgis de Delacroix

jueves, 12 de enero de 2012

Pseudoporno

Otoño. Coño. Gritar. Bosque. Correr. Aullar y saltar. Os estáis convirtiendo en monstruos. Estoy muy alejada del cemento bajo la tutela de una luz roja de burdel.


Velo de luto. ha empezado el funeral de nuevo. no empieces otra vez.
escupitajos. ni otoño ni coño. copos blancos cubrirán las hojas marrones, de un marrón oscuro hoy teñido de los lloros de los algodones. Sofá, polla y manta.


La chica solitaria se desvanece entre el ruido del teclado de una blacberri. Toc toc, llaman a la puerta, es Adam, me trae manzanas y una lata de guisantes, me pide que baile con él. Morir sería demasiado dramático. Me arrancaré las tripas tras haberme cargado a la Parca. Huele a cama y no pienso arrastrar los pies en mucho tiempo, décadas de melancolía evitando el vaho. Rescatándome a mí misma, en un impulso viajero, recorreré a espaldas de un halcón vuelos invisibles que fueron de otros. Mamá, no necesito nada ahora mismo, quizá unas pocas monedas para algún que otro pastelito o yogur griego. Estoy sola, fría, enclaustrada y no me da igual quedarme aquí mañana. Dile a papá que iré a veros pronto. La suciedad ya no es oscura. Los monjes cuelgan las sotanas y salen a pasear con el último rayo de sol rojizo del día. Vuelve la navidad y con ella los demás sonríen. Yo, que no sé si existe o no el día, permanezco con el rostro neutro y las manos congeladas. Los acantilados parecen más naturales y poderosos que nunca. En su honor retumba la campana. El horizonte no es de nadie pero las telas que lo acompañan son del azul, rey de arriba y abajo. Deberíamos dormir de puntillas, para que nuestro cuerpo no se enterase. Y luego fardar de vigilia es una fanfarronería. En la ciudad nos tomamos la pulcritud narcisista y la aceleración activista como modelos de recompensa a los ocultos montones de basura y sutiles pérdidas de tiempo. A todo esto, me pican los ojos, es la sal de la brisa veraniega.

Siesta, Pierre Bonnard

Frío, frío, frío en los talones y los árticos son unos mamones.

viernes, 6 de enero de 2012

La amenaza cefálica crónica es de genios

Los Reyes Magos me han traído muchas cosas:
Estabilidad emocional y digestiva; un Iphone; unos calcetines; un arma de fuego; comida para pájaro; un reloj roto; petróleo; unas tetas; un par de bombas nucleares; unas cortinas de flores; un gato de la fortuna; un jersey de rombos; y una peli de Almodóvar.

Dicho esto, el talento se esconde tras la procrastinación, dice alguna por aquí. Cada vez somos más los que sucumbimos a sus encantos. El mañana no es rutina, el hoy tampoco, esto de las navidades ha sido una farsa entre cuatro paredes rosas. Introversión y exclusión. La vida está en las sonrisas que cuentan proyectos entusiastas. Y el chocolate en la nevera. Ahora veo películas del oeste.

Érase una vez un prado verde amarronado de la tristeza causada por la insuficiencia lumínica. El lado oculto del rey Sol. Una planta de un pie desnudo del mundo asfaltado interrumpe las alturas de una narciso amarillo submarino. Las piernas pálidas rompen a correr dejando moco de caracol que nutre la eterna y rancia verdor. Un árbol es su mesías. Su copa pertenece al más allá. Tras dos minutos de mirada temerosa, un salto al alma le hará escalar. Y trepa, trepa, trepa, al ritmo de las estrellas convertidas en asteroides. Manos, pies y piernas, arañados y rasguños cuando tronco y cuerpo entablan una conversación fluida sobre universos paralelos y monarquías relampagueantes. Hojas y verdío va apartando como su fueran bandadas de pájaros en celo. Al llegar a la copa sólo son dientes y arrugas risueñas. El prado se llena de árboles y las alturas van siendo conquistadas por otros cuerpos desnudos de su actual ser. Todos cansados de ser seres, armonizan sus pestañas con el contacto de la corriente de las alturas para que les devuelva un poco de incomprensión placentera pre vital y post orgásimca. Y se miran, todo son risas. Y gritan, le gritan a la inmensidad. Y a los cables telefónicos que ahora atraviesan el prado que se ha quedado pequeño como la sal. Todo parece mar ahí abajo. Y llueven plumas.

viernes, 30 de diciembre de 2011

dosmilonce se larga

La linea está difusa. La causa: una terrible confusión del alma. Lo intentamos, fuimos valientes. Tú aún no lo sabes pero... me salvará de ti. Nos enfadaremos porque se habrán agotado las cerillas y yo te odiaré por fumar tanto. I no sap on ha deixat les claus del seu petit gran univers. Lo dejo todo para dedicarme exclusivamente a la papiroflexia. Le saqué la lengua y ella me devolvió la jugada. Vivo con miedo de abrirle la puerta a un nuevo personaje y que me salude con una bofetada y se acabe el mundo. Dulce renacimiento. Grace se puso bien el vestido de topitos rojos y salió a leer una revista de moda a la terraza. Nadie te asegura que mañana no se te aparezca Dios y te mande a un convento o que caigas en un bovarismo profundo a causa de una frustración que ni si quiera tenías presente hace dos días. Es que las pretensiones nos inundan, al igual que los castillos mal planificados y lo único que nos puede reconfortar es que no estamos solos en esta lucha y fascinación por la vida. Hablando de mi verdadera y justa vida que Dios me prometió. Nostalgia inmediata y crusanes de chocolate para combatir la vida, que es muy puta y hoy me cuesta acostumbrarme. Está todo patas arriba, las almas se han vuelto majaretas. Nunca he hablado más en serio. Dice que cuando se funde entre la multitud ya no le importa nada y le importa todo. La que hizo el recuento equivocado de las rayolas de su habitación y no acertó en cual estaba escondido el tesoro. Soy la reina de las plantas carnívoras y he venido a comerte la pierna derecha, no temas, pecador, sin pierna se vive mejor. Mientras fumaba, escribía con mala letra verdades que luego le parecían mentiras. Tiene el cabello dorado y siempre se lo tiene que estar apartando de los ojos. Durante esta ausencia, en el momento en que nos llenamos de introversión, se nos inunda el alma en una pena líquida, de un naranja grisáceo que podría confundirse con el cielo nocturno de nuestra bella Barcelona. Cuando despertaba le dolía la espalda y cuando se pasaba la mano por encima notaba las huellas de dinosaurio. Me contó que podía intuir un ser embalsamado por aquel paisaje y sus aromas, dejándose llevar por esas letras que siguen una matemática perfecta y fusionándose con la sublimidad de la ciudad y la belleza de los textos (o tal vez era bella la ciudad y sublimes los textos). Vivíamos en aquella ventana sobre el canal con ese vivaracho italiano que decía ser pariente de Rossellini. Lideras la paz y contrabandeas con inocencia. Ella, que está en pleno viaje iniciático, ha aprendido ahora a aprovechar su aura mágica para robarles las almas a los vagabundos de la ciudad de la vida. Hemos cambiado, hemos errado pero nos queremos. Y luego el elefante viejote salió volando con sus orejas como alas silbando el himno americano. Por suerte las estaciones van y vienen, y aunque cada vez estén más chaladas, como nuestra civilización, nos dan pequeñas alegrías, porque somos muy fáciles de contentar y al igual que diosito erró con lo de los ríos sangrientos vaginales, también acertó con la rotación de los planetas. Libertad es poder ver la luna cada noche. Desinformado vivo mejor y sino le doy al vino. Es la bañera en que la pequeña Lulú reinventaba cuentos de sirenas. Contra el nihilismo lubricante social. Siempre nos quedará ir sin sostén.


Cada frase és una partícula de déu. Demana-li explicacions.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Textos malos para no dormir

Soy el resultado post-coito de Anne Bancroft y Miguel Hernández. Odio las Blackberris y los Iphones de los cojones. Me obsesionan los sesenta y Kurt Cobain. Celebro Santa Amélie. Un hombre, cuanto más yonki más atractivo. También odio el rencor y la venganza, por eso miro Gossip Girl. Estoy enamorada de un judío que se junta con lesbianas. Este. Y de ella me enamoré antaño. No sé escribir sobre nada que no sea yo, porque soy una jodida egocéntrica. La droga es buena, temer a la muerte no es bueno. Hay que dejar sonar el teléfono para poder ir corriendo como si el diablo te fuese a atrapar en el último ring-ringazo. Y sí puede ser, tírate al suelo sin miedo a partirte un brazo. Sin feisbuc eramos todos más felices. Ahora los amaneceres no son más que 5megusta. Soy una viajera del tiempo atrapada. La insatisfacción se traslada al abuso. Y la frustración se va con el aire. Siempre nos quedará ir sin sostén.


Alejada del murmullo,
las hostias vienen y van,
Júpiter y Venus se esconden
y luces de navidad.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Vaginas

Contra el nihilismo lubricante social. Max sale corriendo bosque a través. Las notas musicales de la canción son la luz de un cuadro impresionista. Su letra es la historia del recuerdo de un lugar repleto de cuentos chinos -aunque sólo uno sea digno de mencionar- o es la viva imagen de un rostro que ahora te invita a adentrarte en sus aterciopelados lloros. Estamos en la lista de la fiesta. Desamor de lunes, absenta de martes. Vida de gato, ronronea que ronronearás. This is life. La esquizofrenia crece y la soledad del náufrago cicatriza. No hay veneno en la melancolía. Tú dices que tenga cuidado con mi vagina, pero no sabes que poniéndola al sol luego folla mejor. Te he hecho una capa de purpurina con una cortina y cuatro áureos polvos de ayer. Póntela sobre tu cuerpo desnudo y no te verá nadie subir al terrat. Lo natural es volverse pálido mientras él canta. Yo aún conservo las arrugas de mi vejez, ahora, en mi inmediata dramática juventud. Dulce diciembre, enamorada me tiene enero. Fíjate, esa es la melena de la que te hablaba. Acompáñame a la guerra, que a ti se te da bien empalabrar, el mundo está malito como cuando Pikachu pierde un combate. Siento decirte que tal vez abandone la causa por despecho y las lucecitas del árbol las acabarás de poner tú, siguiendo la trayectoria que yo te marqué con el dedo. Parpadea la cocina y la corriente eléctrica fallaba esta mañana. Aquí, ni rastro de hojas amarillas, los árboles están más solos que la una. Sigo recopilando papel Albal en contra de la voluntad de la NASA. Anhelo el turrón hasta el punto más psicópata de mis entrañas. dos. o tres.

Therese Berard, Pierre Auguste Ronoire