Aullamos, aullamos, aullamos, auuuuuuuuuuuu



sábado, 12 de junio de 2010

El mismo tema de siempre con una pincelada de realismo un tanto preciosista


Odia que se le tape la nariz cuando está en la cama y que se le active un nervio del pie. No lucha contra la indiferencia de la sociedad, solo se lamenta. Entre armónicas dylanianas decide cambiar a una sintonía (a poder ser, véase a partir del minuto 10:15) que le ambienta en un territorio que siempre ha soñado. Trata de interpretar el forever young de una manera menos dramática. Empezó a escuchar esa música, leer esos libros y ver esas películas a una edad demasiado temprana. Todo lo que allí aparecía pretendía llevarlo a la realidad. Por eso la desilusión de no conseguirlo le causaba grandes disgustos pero sus alegrías tenían un color más intenso que el de cualquier individuo-con-los-pies-en-la-T/tierra.
Llovía con fuerza, imaginó que alguien suspiraba por su oscura melena al tocarla con la yema de sus dedos. Entonces él se marchaba a un rincón y la dejaba escuchando el sonido de las gotas primaverales entre una finita sábana. Se tiraba al suelo junto a la ventana donde el sonido era más intenso y ahí escribía en su libreta inacabable una canción que bautizaría con su nombre. Siempre había soñado con que él titulara una canción con su nombre. De repente él desapareció:"Es difícil saber si el mundo en que vivimos es sueño o realidad".

No podía creer en el amor todavía, un día te levantas y lo sabes, sabes qué es. Pero tiene muy claro lo que le gusta AHORA. Recordó aquello de "Colorea mi vida con el caos de los problemas". No podía estar segura de que mañana amaría los perros en vez de a los gatos... pero eso no le quitaba intensidad a su amor por los gatos en aquel momento. toc-toc. Era la felicidad, aquella que sucede un día, una hora, un minuto y un segundo entre tantos.y la que nadie le aseguraba en un futuro pero eso era lo que ella esperaba.no hay momentos felices sin saber como son los momentos tristes. ¿Evitaba los problemas de la profundidad de los sentimientos? no, simplemente no los conocía, por eso no estaba prevenida ni le interesaba prevenirlos.
Dejó de inundarse el mundo. Ahora todo fluía con tranquilidad. Cuatro alteraciones en los charcos nos aletratban de que no todo había acabado. VOLVERÁN.

1 comentario:

Lara dijo...

ME ENCANTA

(sobretodo de la línea 25 a la 33)